20 Jul Conociéndonos en el dolor.
El dolor es extraño, no es la única forma pero es una de las formas que tenemos de aprender. Puede transformarnos inmensamente o puede sumirnos en el rencor, el odio y por consecuencia volvernos fríos y rígidos.
En cuanto a las diferentes estrategias para atravesarlo, acompañados pesa menos, pero es importante en un punto trascenderlo en soledad. Es como cuando quieres enseñarle a un niño a nadar o atarse los cordones, el movimiento es del niño por más que como padres, terapeutas, amigos, como profesores o docentes querríamos que ellos no sufran, no se frustren o no sientan dolor. Evitándoselo estamos sacándole la posibilidad de que aprendan realmente, estamos robándoles la posibilidad del aprendizaje. Volviendo al ejemplo del nado, si yo realizo brazada por brazada, si las hago por el niño, estoy aprendiendo a nadar yo y no él. O con los cordones, nudo tras nudo, puedo enredarme los dedos y ese será parte de mi aprendizaje y no el de él. Lo complejo cuando queremos a alguien que vemos que siente dolor es saber cuándo corrernos,
Sí, puede ser difícil atravesarlo solo, pero el beneficio es invaluable, es indudable que cuando trasciendes el dolor por tus propios medios te fortaleces, eres como una mariposa que rompe su capullo con toda su fuerza, pero si alguien rompe el capullo por la mariposa, esta no desarrolla la fuerza necesaria para abrir sus alas y no podrá volar. Así que es importante que a pesar de que estés acompañado, en momentos de duelos, de dolor, es imprescindible que finalmente lo atravieses solo.
Por eso la vida de una persona que trabaja a conciencia puede ser más solitaria, elegirá estar dentro de ese capullo para salir luego a la luz, pero lo hará sin duda solo. Suelen caminar acompañados por un periodo, pero sabrá cuando tomar distancia para observarse. No es por egoísta, no es por miedo, es por saber reconocer sus tiempos y permitirse hacerlo más allá de lo que piensen o digan quienes lo rodean.
¿Cuáles son los beneficios de atravesar el dolor? Estos son inmensos, incalculables, pero te cuento algunos de ellos:
1. Ser más amorosos. En la medida que somos conscientes de las situaciones que nos lastiman, recorremos un camino de entendimiento de como llegamos hasta allí, permitiéndonos la próxima vez tomar decisiones diferentes, al reconocer las decisiones que tomamos (o muchas veces no tomamos a tiempo por apego) se vuelve más sencillo ver cuando les pasa a otros y generamos altos niveles de amor, compasión y comprensión.
2. Empáticos. Al poder reconocer el dolor en nosotros y permitirnos atravesarlo, nos volvemos más empáticos con las personas que nos rodean. Sentir dolor ya sea físico o emocional tiene mala prensa, (sino mira cuantas publicidades hay en la televisión acerca de pastillas que quitan el dolor). Quien se permite vivirlo, sabe lo que se siente, por eso genera mayor empatía y hasta puede que note los dolores de las personas que las rodean antes que ellos mismos.
3. Flexibles. «Lo que no te mata te fortalece» dice el refrán. Cuando suceden situaciones y estas nos generan dolor, si nos ponemos rígidos o resistimos es probable que las consecuencias sean mayores. En cambio, si nos observamos, si conversamos, si expresamos acerca de él y escuchamos las voces de quienes ya pasaron por allí, es probable que ganemos mayores recursos y terminemos logrando mayor flexibilidad, esta conducta la podremos poner a nuestra disposición traspolándola a otras circunstancias de la vida.
4. Madurez emocional. En mi experiencia, las personas que tienen madurez emocional son aquellas que se animaron a trascender su dolor, a entender sus etapas y reconocer sus duelos. Estas personas al conectarse con los ciclos y la fluidez de la vida tienen mayores estrategias para vincularse, dejando de responsabilizar a los demás por las situaciones que acontecen y por ende dejan de responsabilizar a los otros por cómo se sienten. ¿Como te das cuenta de esto? Son personas que no se quejan, que rara vez critican o juzgan a otros y que no suelen enojarse por situaciones que la mayoría de las personas sí.
5. Divertidos. Claro que sí, aumenta el sentido del humor cuando nos permitimos atravesar nuestros duelos y ciclos, ya nada es tan tremendo y si lo fuera, al haber un entendimiento de la impermanencia de ese estado, nos permite reírnos de eso. Esta certeza, la de la impermanencia, genera gran tranquilidad mental, asumiendo una actitud más relajada y divertida ante las circunstancias de la vida.
Así como lo lees, conocerse en esa profundidad permite que tu forma de vincularte luego sea desde un lugar más sano para vos y las personas que te rodean.
En algún momento de la vida el dolor va a estar ahí, es inevitable, puedes observarlo y trabajar con él, (ya te nombré algunos de los beneficios) o puedes ignorarlo. Sí claro, puedes ignorarlo toda la vida, pero puede ser muy incómodo y para no escucharlo vas a tener que beber mucho alcohol o consumir alucinógenos, vas a tener que mirar mucha televisión y vas a estar muy evasiva, muy evasivo. No hay problema, puedes llevar la vida así, si es lo que quieres, pero vas a encontrarte envuelta, envuelto en una burbuja gris. ¿Por qué? Un día te darás cuenta de que tienes conversaciones superfluas, superficiales, efímeras, vas a encontrarte con un cuerpo enfermo, según lo que estés consumiendo de más para evadir tendrás diferentes síntomas, vas a encontrarte con personas que vas a querer evadir o van a querer evadirte, que van a querer alejarse y puede que termines sintiéndote solo, sola. Mira a tu alrededor, si crees que más de cuatro personas diferentes que te rodean tienen algún problema o tomaste distancia de ellas anímate a preguntarte si no eres tú quien tiene el problema. Lo importante aquí, es que tomes la decisión que tomes, tú serás el/la que vivirá con ella, no hay nadie más que se pueda hacer cargo de ti, no hay nadie a fuera a quien culpar.
Tomar decisiones puede ser complejo en uno u otro aspecto, pero las decisiones más complejas al final son las que no se toman.
Gracias por tomarte un minuto para leer por aquí.
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Te dejo un abrazo gigante.
Con cariño, respeto y amor de mí para ti.
Jor